Es viernes y a primera hora de la mañana mi bandeja de entrada recibe un nuevo correo desde Spotify, Coldplay estrena un nuevo EP. Sin pensarlo dos veces abro la aplicación en el móvil y descargo el disco antes de salir de casa. Hoy las ganas de irse a trabajar son diferentes.

Como bien indica el nombre, o la propia carcasa, el nuevo EP de Coldplay es un disco Kaleidoscope. Cada canción es un viaje por un nuevo color, como Hypnotised -que parece sumergirnos en olas azules-, combinaciones que llevan consigo cambios geométricos lentos… de nuevo, esa lentitud gratificante me traslada al Estadi Lluis Companys, donde estuvimos en 2009 con Viva La Vida y a 2016 con A Head Full Of Dramas Tour. Y es que Chris Martin tiene ese qué especial que transmite una nueva forma musical en cada álbum conservando su misma esencia: melodía alternativa, acordes disonantes que finalizan en un encuentro armónico. Pero aquí, la pieza que más hemos disfrutado es “Miracles (someone special)”. Quizás porque era la única que todavía no habíamos escuchado, o quizás porque “My father say never give up son”. Seguramente sea eso, las letras motivadoras que te animan a vivir, como hacían con su último disco y el tema UP&UP.

Son estos grupos, los que verdaderamente nos hacen sentirnos especiales.

Por supuesto, no podía faltar el “something just like this , en el que nos habla de lo que estamos dispuestos a arriesgar por algo que de verdad nos importa. Nos quita esos pájaros de la cabeza que tanto nos mete la sociedad materialista hoy día: los superhéroes no existen, existen las personas reales.