¿Dónde reside el éxito de Izal?

Fue en el año 2010 cuando oímos por primer vez canciones como “Sueños Lentos, Aviones Veloces”, “Eco” o “Cara de Poker”. Canciones que forman parte del primer álbum sencillo de Izal y que ahora también forman parte de nuestras vidas. Algunas más que otras. Pero probablemente lo que no sabían Alejandro Jordá, Alberto Pérez, Emanuel “Gato”, Ivan Mella y el propio Mikel Izal, es que aquel disco les iba a teletransportar a la playa de Copacabana. O a tener un disco de oro.

El viaje que han tenido estos chicos no ha sido fácil. O sí. En seis años han publicado ya cuatro discos, Teletransporte (2010), Magia & Efectos Especiales (2012), Agujeros de Gusano (2013) y Copacabana (2015). Han recorrido toda la geografía española dejando en cada ciudad que pisaban emociones y sentimientos muy arraigados a sus letras, a sus ritmos. Se han dejado ver por Londres e incluso Berlín. Han llegado a cruzar el charco para dejar huella en los corazones latinoamericanos. Pero, ¿Cual es la fórmula del éxito? Cada vez que voy a un concierto de estos chicos estoy rodeado de 20.000 almas, que, como yo, podrían quedarse a vivir en un concierto de Izal. Y, joder, no me canso de verlos en directo.

Mikel-Izal-CopacabanaNo sé con exactitud dónde reside el triunfo de estos muchachos. Quizás resida en cada uno de ellos. En saber interpretar bien el momento en el que se encuentran y así dar lo piden las circunstancias. Acertar. Dar en el blanco. Joder, hacer dos disco con Crowdfunding y acertar de esa manera es una jodida locura. Por eso estas palabras son para ti, que bailas y disfrutas tanto como yo con este grupo. A ti te pregunto querido lector, ¿por qué gusta tanto Izal? Seguramente en tu cabeza conoces la respuesta pero, como yo, no encuentras las palabras adecuadas para contarlo. Y es que no se puede.

Ahora soñamos lento, viajamos en aviones veloces y nos destrozamos los tímpanos cada vez que nos enchufamos Copacabana en el móvil o en el ordenador de casa. Y ya no te digo cuando lo enchufas en el coche. Éste último trabajo de Izal ha sido un disparo certero a nuestros corazones. Nos ha salvado la vida ya tantas veces que se nos ha olvidado que hay un final. Un final del cual no queremos detalles. Si es que al final hay un final.

Alejandro-Jorda-CopacabanaCopabana es un himno a la vida. Al no querer conformarse. A soñar despierto y no rendirse. Es un disco para bailar. Para bailar mientras todo se derrumba. Porque no importa lo que digan. O lo que callen. Nos da igual. Es un disco que nos llena el alma, como los seres de Mikel Izal. Es el disco de la pequeña gran revolución. Es el de la piedra invisible y los tambores de guerra. Copacabana es Arte Moderno. Y aquí os digo; esta canción dejad de joderla en los conciertos. Tenéis que tocarla desde el principio hasta el final. Es una puta obra de arte.

Este álbum, el de Copacabana, es ese disco que siempre nos va a acompañar en cada viaje. El que no borraremos jamás de nuestra lista de éxitos. El que en cualquier momento te puedes poner porque no entiende de estaciones. Ese que agota la paciencia de las mujeres de verde.

¿Y dónde queda el techo de este disco? Probablemente no lo sepan ni ellos mismos. De momento dejemos que Copacabana siga rodando por las carreteras españolas. Esas carreteras que le van a llevar a Madrid como destino final para hacer un cierre por todo lo alto el próximo 25 de febrero en el WiZink Center (Agotado). Porque este álbum se lo merece. Ese día todos bailaremos hasta que todo acabe. Y será un final feliz. El final que este disco se merece.

Foto vía: https://3milsonidos.files.wordpress.com/2015/10/dsc_0139.jpg