La Gira Santa está dejando caer a Zahara por ciudades de toda España. Este sábado le llegó el turno a Granada, que acogió a la intérprete en la sala Industrial Copera de la Zubia.

Cómo no, me tocó vivir una nueva experiencia musical en la mejor compañía posible.

Llegamos pronto a la cola (casi 3 horas y media antes del concierto) y desde el exterior pudimos escuchar el desarrollo de la prueba de sonido. Mientras la Santa retransmitía por Snapchat (zaharapop), afuera nos servíamos de napolitanas y tinto de verano del Mercadona más próximo.

Podemos decir sin lugar a dudas que fue un concierto muy bien planificado con dos grandes atractivos: Sergio Caffeina a la guitarra y la gran sorpresa de Anni B Sweet, con la que compartió escenario durante dos canciones.

Lo que más impresionó de la actuación fueron los controles de sonido, al mando del técnico habitual de Zahara, que jugaba con tremenda facilidad con los reverbs en mitad de cada canción creando una atmósfera cuanto menos celestial. Así, conseguimos probar el sabor de todos los helados, en un deshielo atómico de nuestros sentimientos. El setlist tuvo dos partes fuertemente diferenciadas, comenzando con canciones suaves que se tornaron más potentes a partir de la mitad del concierto (coincidiendo con el tema Rey de Reyes).

En las horas muertas de aquella noche pudimos repasar casi todo el disco Santa, aunque no dejaron de sonar cortes de La Pareja Tóxica y La Fabulosa Historia de…, algunos ya elevados a la categoría de himnos como es el caso de Tú me llevas. Esta fue la canción que cerró provisionalmente el concierto, aunque ya fuera de micro y por aclamación popular, añadió a los bises un curioso mix de su tan conocido Merezco.

La entrega del público fue total. Recibió del respetable algunos regalos como un BB-8 (el curioso robot esférico de la última entrega de Star Wars) customizado a la manera más “Santa” y un dinosaurio con tutú. Más tarde nos deleitaría con traumáticas escenas eróticas entre estos dos personajes.

Si tengo que quedarme con algo de los conciertos de Zahara es, sin duda, con el buen humor que se respira, la naturalidad que ella ofrece y las risas que nos echamos con sus comentarios entre canción y canción. Con esfuerzo, ha sabido esquivar los baches sentimentales de su vida; ha conseguido crear un personaje que, casi sin quererlo, le ha cubierto con un aura inconfundible de diosa que nos pierde, nos embauca y nos deja enamorados una y otra vez.

No puedo cerrar esta entrada sin acordarme de mi amiga Miriam Latorre. Nuestra adicción a la música de Zahara nos unió desde puntos muy alejados del mapa. Con ella siempre puedo compartir largas conversaciones en las que se desatan nuestras inquietudes musicales. Es una de las cosas que me encantan de este arte: Nunca deja de darnos a conocer personas realmente increíbles.

Por muchos años más de carretera, porque nunca nos falte tu voz.

A tus pies, Santísima.