“Cuando tenemos una canción, existe una necesidad imperiosa de darla a conocer”

La música en España es una industria compleja, caprichosa y muchas veces incomprensible. Las modas marcan el ritmo de lo que parece que está bien y de lo que no. Ahora estamos con Edu Vázquez y Esther Zecco, músicos, cantantes y productores. Juan Palomo en todo su conjunto. Aquí no hay industria, sino mucho trabajo y esfuerzo personal.

Al principio, creía haberles engañado para entrevistarles, pero, en realidad, el engañado he sido yo. Sólo me hacen falta tres minutos de conversación para darme cuenta de que esto va a ser lo más parecido a una charla con amigos. De esas en las que te tiras horas y horas hablando.

Música Ilustrada: Edu y Esther, os dedicáis a la música, a escribir canciones. ¿Cuándo y dónde empezó todo?

Zecco: Todo empezó con un pique de hermanos. A los 12 años le regalaron a mi hermano una guitarra y yo me quedé prendida de aquel regalo. Cuando le veía tocar pensaba que yo también podía hacerlo. Por aquella época solo trasteaba. Fue con 15 años cuando creo que empecé a tomármelo más en serio y a empezar a escribir canciones. Aunque no me subiría a un escenario hasta los 19.

Vázquez: Yo empecé más tarde, con 19 años. Pero desde siempre me ha encantado la música. Tocaba con una amiga que tocaba la guitarra. Ella iba a clases y recuerdo que tocábamos en su casa. Allí fue donde empecé a trastear con la guitarra. Más adelante me lancé con un amigo mío a tocar. Y casi sin querer montamos nuestro grupo. Aquello no cuajo y empecé a tocar con más gente, con otras bandas, a moverme por el circuito. Fue en el año 2009 cuando me decidí a cantar mis propias canciones.

MI: Con la decisión ya tomada de dedicaros a esto, ¿cómo es para vosotros el haber grabado y editado vuestros propios trabajos? Es un salto importante en la carrera de un músico.

Z: Tienes razón. Lanzar un disco es algo muy importante y tienes que estar muy decidido a sacarlo. En mi caso yo no tenía muchos recursos y, de hecho, los dos discos que tengo han salido adelante en gran parte por campañas de Crowdfunding y el apoyo de la gente. Esto es una responsabilidad increíble. La gente te está apoyando sin saber lo que vas a sacar. Es genial que la gente apueste así por la música. Yo intenté hacerlo de la manera más honesta posible, puse un adelanto para mostrar por donde iban a ir los tiros.

El segundo lo produje en mi casa. Fue una locura. Para mí fue un reto personal. Son siete canciones que necesitaba sacar fuera. Aquí si tuve el apoyo de otros amigos músicos que me aconsejaban y me ayudaban con arreglos y cosas de estas.

V: En mi caso fue un poco casual todo. Yo estaba estudiando sonido con un amigo y un día me dijo que si le alquilábamos el estudio a Dani Sevillano, un productor amigo nuestro. Y de repente me encontré con la carta encima de la mesa y me lancé. Llamé a colegas míos, todos ellos músicos excelentes, para que me echaran un cable. También me ayudó mucho Sergio García, guitarrista y amigo con el que toqué en mi última etapa en Asturias y con el que me entiendo muy bien. Lo grabamos a lo largo de un año, cuando sacábamos algo de tiempo. Realmente, ésta es la única pega de todo esto. Es una apuesta que solo tú lo puedes hacer posible. Al final acabábamos encontrando más huecos para poder garbar el disco, pero no resulto fácil. En un futuro si me gustaría tener tiempo únicamente para dedicarlo a las canciones y a ordenar bien el trabajo.

EduMI: A día de hoy son muchos los grupos y las canciones que uno puede encontrar por Internet. Es una industria tan grande y diversa que parece que se esté cuidando poco. ¿Qué importancia le dais a las canciones?

Z: Eso que dices es verdad. Mira, después de haber sacado los dos primeros discos, a veces te viene esa sensación de que quizá tenía que haber esperado un poco más. Yo soy muy impaciente, no siempre, pero en general me acelero y en su día necesitaba sacar estos dos trabajos. Ahora voy a sacar un tercer disco y tengo la sensación de que este trabajo es el que quería hacer desde el principio. Ojo, eso no quita que esté muy orgullosa de los dos primeros. Pero creo que éste va a ser especial. Las canciones hay que trabajarlas bien y, en general, las prisas nunca son buenas, pero a veces las circunstancias que se dan no te lo permiten o simplemente esa canción que tienes necesita salir en ese momento.

V: Como dice Esther, entiendo y comparto esa inmediatez de compartir una canción. Eso es porque tenemos una necesidad imperiosa de soltarla. A mí me ha pasado el tener una canción y esperar mucho tiempo para tocarla en directo o para grabarla. Y al final, las he desechado. Pero fíjate, al final en mi caso yo tardé un año en sacar el disco porque notaba que las canciones que tenía, quería trabajarlas bien y cuidar todos los detalles. Pero en general creo más en tener una buena colección de canciones y grabarlas en poco tiempo.

MI: Con todo lo que está cayendo y con las pocas ayudas que recibe la música, por no mencionar el 21% de IVA cultural que tenemos. ¿Cómo hacéis para promocionar vuestras canciones, mover un disco, dar un concierto?

Z: Pues qué te vamos a contar (risas). Todo esto que mencionas nos lo gestionamos nosotros mismos. Tenemos la suerte de contar con una herramienta llamada Internet. Para nosotros esto es una vía tan grande de llegar a la gente que ni te imaginas. Gracias a Internet y a las redes sociales puedes colgar tus canciones, ya sea en YouTube o en Soundcloud, entre otras. Con esto ganas mucho porque ya tienes una plataforma en la que mostrar tu trabajo en cualquier parte del mundo.

En cuento a los discos, creo que es algo que se mueven, al menos en mi caso, por pura inercia. Es decir, si las canciones son buenas y gustan, el disco te acaba llegando. Y con los conciertos pasa un poco lo mismo. Hay que meterse de cabeza en el circuito y tocar mucho. Te buscas tus propios conciertos. Pero al final lo que marca la calidad de un concierto son las canciones. Si las canciones gustan, te acaban llamado para tocar más veces.

V: Justo. Lo ha dicho Esther. Me parece vital que pasen cosas extraordinarias porque al final te acaban pasando. Hoy puedes tocar para 10 personas, pero mañana tocas para 80 o 100. O de repente un día, alguien con bastante repercusión en las redes sociales comparte una canción tuya y te da a conocer. Es evidente que Internet es una vía estupenda para llegar a la gente, pero, con la variedad que hay en el mundo de la música, ¡cómo voy a destacar yo! Todo se resume en una palabra: canciones.

MI: Es verdad. Al final todo se resume en canciones. ¿Habéis tenido miedo de que alguna canción no fuera a gustar? ¿Cómo lo afrontáis?

Z: Mira, esto es muy curioso. Todas las personas que conozco dedicadas a la música, son las personas más inseguras del mundo. Tú nos ves ahí en el escenario y tal, pero te mueres. Si no tuvieras ese punto de lanzarte a la piscina no harías nada.

V: Yo quiero pensar que nadie que no esté convencido de algo que ha hecho, no lo saca. Hay canciones que tú mismo descartas y, como es lógico, no las grabas. Cuando das un concierto, estas ahí para defender tus canciones y tienes que estar convencido de que es bueno. Hay que ir a muerte con ello.

manosMI: ¿Alguna vez os han echado en cara alguna canción?

Z: (Risas) A ver. Lo que pasa en una canción se queda en la canción. Muchas veces estás contando tu historia y hay gente que la escucha y le ha podido pasar lo mismo. Es lo bonito de las canciones. Lógicamente, las personas que están cerca de ti y que conocen tu historia comprenden mejor lo que estas tratando de contar o transmitir. Pero a mí no me ha pasado.

V: A mí personalmente no. Pero si es verdad que cuando estás cantando una canción que le has escrito a alguien, de alguna manera si quieres que le llegue el mensaje. Nunca vas a confesarte a tumba abierta en una canción. Bueno, o sí. Pero creo que en el fondo una pequeña parte de ti sí quiere que ese mensaje llegue a esa persona en concreto. A mí me hacen mucha gracia las canciones que hablan sobre la droga, por ejemplo. No se cuenta nada literalmente, pero otra persona, al escucharla, le puede recodar un amor pasado o una amistad que se ha roto. Las canciones, en definitiva, van ligadas a nuestro estado de ánimo.

MI: Yo he podido disfrutar en directo de un acústico vuestro en Libertad. ¿Os habéis planteado trabajar juntos en un futuro?

Z: A mi fliparia. De hecho ya hemos tocado, como bien dices, en alguna ocasión. Tengo la suerte de ser muy amiga de Edu y de congeniar muy bien en el escenario. El tiempo dirá.

V: Estoy de acuerdo con Esther (risas). Somos muy amigos y justo da la casualidad de que a los dos nos gusta tocar y escribir canciones. En cuanto al futuro inmediato no, pero como te decía antes, con la música te van a pasar cosas y esas cosas vendrá solas, un día puede ser que la música nos junte para un disco o para tocar juntos. No lo sabes. Es lo bonito de la música, siempre te sorprende.

MI: Entiendo y estoy de acuerdo contigo Edu. Al final las cosas van saliendo y van marcando un poco la línea que uno va a seguir en un futuro. ¿Tenéis esa línea ya visualizada? ¿Veremos algún trabajo nuevo este año?

Z: Pues mira, sí. Como he comentado antes, me encuentro trabajando, en lo que espero y deseo, se convierta en mi tercer disco. Va a ser un trabajo muy cuidado y muy especial para mi. Después de haber lanzado “Detrás de la pared” y “Bandera Blanca” creo que este próximo disco va a cerrar un ciclo importante. Va a ser un disco grabado en directo en el Teatro Alfil de Madrid el próximo 19 de abril. El disco se va a llamar “Carácter Retroactivo” porque, las canciones tienen esa capacidad casi mágica de trasladarte al pasado; puedes sentir el dolor, la alegría o la nostalgia con la misma validez, con la misma intensidad, es como sentir con carácter retroactivo.

También tengo una cita en el XV Festival Internacional ‘Abril para Vivir’ de Granada. Es un proyecto ilusionante más que ambicioso. Y voy a disfrutar un montón de esta experiencia.

V: Yo la verdad es que no. Pero si es cierto que veo que empiezo a tener unas cuantas canciones nuevas, y que están pidiendo a gritos salir. Bueno quizá este año sea para centrarme de lleno en estas canciones y empezar a trabajar en algo nuevo. Si me gustaría que fuera algo tranquilo. No tengo prisa. (risas)

De momento seguiré dando bolos por Madrid. Este domingo, 13 de marzo, toco en Libertad así que aprovecho para animar a la gente a que se pase por allí.

MI: Y ya para ir acabando, y esta última pregunta no tiene mucha relación con la música. Pero me han comentado Edu que haces una tortilla de patatas increíble. ¿Cuándo nos vas a deleitar con una demostración?

V: Es verdad, jajaja. Me lo dicen mucho. Pues cuando quieras quedamos y nos tomamos una tortilla.