Sobre un escenario ocho músicos acompañados de varias guitarras, bajos, teclados, dos baterías, un gong, una trompeta, y algún que otro instrumento más de percusión que encajaban a la perfección -y con un orden medido al milímetro- en un show tan envolvente y enérgico que convirtió la sala El Sol de Madrid en el refugio idóneo para protegerse de la tormenta que estaba a punto de estallar.

Mister Marshall presentaban su nuevo álbum, un disco de una única canción, dotado de un gran carácter instrumental, con ritmos psicodélicos y, en ocasiones, algo eléctricos, que vio la luz en 2016. Y nada más empezar consiguieron dejar boquiabiertos y en estado hipnótico a los que no quisieron perdérselo. Del mismo modo que Javier Vidal (voz y guitarra) mostraba su asombro, en su caso, por encontrarse con una sala abarrotada. “Es la primera vez que vemos una sala tan llena”, declaró con gran emoción.

La banda logra un juego de instrumentos que empastan a la perfección y que sirven en todo momento de hilo conductor de una historia que, en un símil con una tormenta, va aumentando la intensidad y el ritmo poco a poco. Y así, desde el escenario hacen partícipes a quienes les escuchan ya envueltos en un estado de éxtasis de una demostración de grandeza sonora y vocal durante la que, en varias ocasiones, los solos de guitarra interpretados a dos bandas se convierten en los protagonistas únicos de esta representación en los momentos de máxima explosión de esa tormenta.

Y como si de un partido de tenis se tratara, las cabezas del público iban girando de derecha a izquierda y de izquierda a derecha siguiendo con extrema atención cómo cada uno de los instrumentos se iban incorporando en los tiempos justos de cada tema. A lo largo de un recorrido por nueve canciones (que se nos hicieron cortas) con las que repasaron sus temas anteriores, muy diferentes a lo que presentan ahora, con un sonido mucho más melódico y con más presencia vocal, para terminar metiéndonos de lleno en la Tormenta y sus sonido experimental.

Escucha aquí Tormenta de Mister Marshall