El 20 de mayo de 2016 es una fecha que quedará grabada en las memorias de todas las personas que asistimos al Barclaycard Center. Una noche en la que Supersubmarina cerraba ciclo, el de Viento de Cara. Dos años han pasado ya desde que se publicara este álbum y han sido muchas las ciudades que han acogido y disfrutado de la calidad y el carisma de los chicos de Baeza.

Y es que todos estábamos citados a no perdernos esta fiesta. Digo fin de ciclo porque el propio Chino así lo anunció al acabar el concierto. “Ahora empieza para nosotros una nueva etapa que además viene acompañada de un nuevo disco bajo el brazo”, comentó con ese acento tan carismático que le caracteriza. Qué ganas tenemos ya.

Supersubmarina tiene el don de hacer que todo parezca fácil. Un grupo que siempre ha ido paso a paso, aprendiendo cada día y que se ha llevado golpes de todos los colores, tiene mucho que contar. Y lo cuentan con canciones. Canciones que no tienen miedo y lo cuentan todo, canciones que saltan al vacío sin previo aviso. Canciones que te trasladan a otros universos, como ocurrió anoche con LN Granada. Justo en ese momento mi alma estaba flotando en mitad de aquella pista rodeado de gente que gritaba y cantaba la letra al unísono. Para mi no existía nada más que esa conexión con la canción, su melodía, su letra. Atravesé el techo del Palacio y miré de frente al cielo de Madrid, su luna y sus estrellas me acompañaban. El resto no existía. Eramos la canción y yo. Ni si quiera la voz de Mikel Izal pudo hacerle sombra.

Sí, amigos. Izal no quiso perderse la fiesta. Pero tampoco quiso perdérsela nuestra queridísima Zahara, que puso su voz al servicio de la canción. Ni os imagináis lo bonito que fue escuchar De Las Dudas Infinitas saliendo por su garganta. Yo ya hace tiempo que me rendí a su voz.

Con todo esto y un Palacio de los Deportes casi lleno, apenas unas butacas libres en los laterales, todos vibramos y disfrutamos de una noche única. Saltamos, bailamos y cantamos con la banda. Chino sabía que era su noche y así se lo hizo saber al público de Madrid. Lo hizo con Hogueras, y es que un nuevo baile ha llegado a la ciudad. Tres sencillos pasos que hicieron temblar el Barclaycard Center. Porque a falta de esos besos que no nos estamos dando, pues mejor bailamos.

Anoche pudimos sentir de primera mano la furia que desencadenan estos chicos en el escenario. Ellos al sístole y diástole como una bomba, enviando todas esas sensaciones al público como una máquina perfecta. ¡Bravo!

Foto vía: http://www.festinfo.es/