Hoy os traigo a Ludovico Einaudi

Es un compositor y pianista italiano muchas veces catalogado como minimalista. Por lo tanto es muy posible que no lo conozcas, pero deberías.

La música instrumental es uno de los géneros musicales que más transmite aunque es verdad que no es una música fácil de escuchar. De todos modos, estoy totalmente seguro de que has escuchado su música más de una vez.

Por ejemplo, ¿has visto la película francesa “Intocable”? Pues la música de piano que suena en la película es suya. También es muy probable que hace 3 años vieses este anuncio de P&G de los Juegos Olímpicos de Londres y que tiene de fondo el tema “Divenire”:

Otro anuncio más reciente es de Lancôme titulado ¿qué hace a una mujer sentirse bella? en el que suena “Experience”

Por último, uno de los anuncios más populares de de estas navidades: el aclamado anuncio de la lotería de Navidad con Justino como protagonista y que tiene de fondo “Nuvole Bianche”


Belize regresa con el lanzamiento de su primer LP

Quizá no es la primera vez que te encuentras con este nombre por la red, y no es de extrañar que te los hayas encontrado por YouTube.

Ángel y Ana Fuertes, dos hermanos nacidos en tierras pamplonicas, son la columna vertebral de Belize, del que forman parte también María Fernández, Pablo García, Juan Rubio y Vicente Hidalgo. Un grupo de amigos que empezó su aventura musical allá por el año 2012.

Ahora han lanzado su primer LP producido por ellos mismos y gracias también a la ayuda de Hans Küger en Montreal Studios.

Hemos tenido que esperar casi tres años para poder ver su primer trabajo. No me sorprende. Por desgracia, en esta industria las cosas van despacio, muy despacio; o simplemente no van, poca es la ayuda que reciben los nuevos artistas que intentan hacerse un hueco en esta industria tan "jodida" como es la música. Pero parece que para Belize la luz ya empieza a verse al final del túnel.

Al final lo que importa son las canciones y el trabajo de uno mismo y estos chicos lo han entendido a la perfección. Por eso, su primer álbum “Belize”, que recibe el mismo nombre del grupo, y que ya puedes encontrar en plataformas como Spotify, Souncloud, o YouTube, es un trabajo que está perfectamente estudiado y cuidado. Y te das cuenta de eso cuando das a play.

Ahora el siguiente trabajo de Belize es llegar a la gente y quedarse. Ya han actuado en festivales importantes, como el Sonorama Ribera, y en salas pequeñas como el Café Zentral en Pamplona o la  Sala Heliogabal en Barcelona. Todo lo que venga ahora será bien distinto. Porque lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Ahora toca presentar su nuevo trabajo, entrevistas, conciertos, y aprender a recibir las flores pero también las macetas, que personalmente no creo que caigan muchas.

De momento ya tienen varias citas en Madrid, el 26 de noviembre en la Sala Sol y 28 de noviembre en el Teatro Barceló, en la fiesta de presentación del Sonorama Ribera 2016 junto a Izal, Mucho y Luis Brea.

"Los ritmos de la ciudad" es un tema que a mi me llena cada vez que lo escucho. Desde aquí os animo a que le deis al play.

Suerte y Música.

J.

https://www.youtube.com/watch?v=PYVHKwczwYY


La música necesita una estimulación corporal

Hace unos años leí un artículo en la ROCKDELUX. No recuerdo quién lo firmaba y desde aquí pido perdón por ello al autor del mismo. Aquel artículo era el de un hombre poseído por la música en el sentido más literal de la palabra ¿Recordáis las típicas películas de posesiones demoniacas en las que ha entrado el mismísimo Satán dentro del cuerpo de una persona y zarandeándose violentamente sobre una cama? Pues algo parecido o similar era lo que se trataba de explicar en esas líneas.

La música necesita una estimulación corporal. Ya no me sitúo en el plano de lo sensitivo, que es la primera clave para vivir una experiencia casi mística con una canción, o mejor, con un grupo de música. La música debe golpear en el cuerpo humano. Por eso es necesario ir a un concierto y ya no sólo centrarse en las canciones, sino también en la vibración que producen los altavoces cuando suenan esos temas y sientes que vibra el suelo y esas vibraciones se cuelan por tus talones hasta sentir cómo te llegan al pecho, hasta provocar que entras en un estado de trance en el que la música se ha apoderado de todo tu organismo y pierdes el sentido de todo, del espacio, del tiempo, de las personas que te rodean y sólo te veas a ti mismo moviéndote en círculos, pegando saltos, golpeando los pies contra el suelo y levantando los brazos hacia el cielo. A veces me han señalado en conciertos creyendo que he consumido alguna sustancia psicotrópica que ha provocado en mí esa forma de sentir la vibración de la música y bailar como un auténtico enzarpado. Lo cierto es que se confunden los que han llegado a esas conclusiones. No hay mayor droga que la música y acepto mi absoluta dependencia a sus sonidos.

Ni fuego, ni agua, ni aire, ni tierra. Mis cuatro elementos son el amor, la vida, la música y los libros. Es algo que siempre he tenido claro. Hace poco leía un poema de Cortázar a Carol, su amor eterno: “Te digo que no pienses negro sino profundo brillante azul” ¿Qué es el amor sin color? Un fracaso ¿Qué son las fotografías en blanco y negro? Un éxito ¿Qué es la música a secas? Un engaño. Conocí Música Ilustrada y sentí un impacto visual. Me marcó el color de sus ilustraciones. Pensé que la música, al igual que el amor, tiene un color invisible que da vida a las canciones, pero lo que más me gustó es que el trabajo de Música Ilustrada no se centra en el sonido, sino más bien en la figura del que canta letras, las toca con una guitarra y las baila sobre un escenario como si de una danza milenaria se tratara para lograr materializar el alma humana en algo que pueda tocarse.

Siempre he pensado que la música necesita un contacto directo con las personas que han hecho un esfuerzo en gastar su dinero en unas entradas para disfrutar de un concierto. Admiro a esos músicos que se lanzan al foso y saltan con el público para que la experiencia de un directo sea completa. He visto a Zahara, Jose Chino, Marc Sidonie y unos cuantos más, saltar a bailar o a cantar con la gente. He visto a Win Butler haciendo auténticas locuras entre el público, desde recorrerse un auditorio entero subido a los anti avalancha haciendo equilibrios para no caer mientras canta, hasta coger el móvil de alguien de la primera fila y grabar una canción entera y después devolvérselo. He visto en fotografías a Jimi Hendrix quemar guitarras. He visto vídeos de los Who rompiendo todos sus instrumentos mientras sonaba My Generation, y he querido mil veces haber asistido al último vals de The Band donde antes del concierto, invitaron a cenar a todos los asistentes en el vestíbulo mientras una orquesta tocaba vals de todo tipo.

Música Ilustrada coge un momento real que ha vivido un artista y lo inmortaliza para siempre, porque no hay nada más grande que ser fanático de un grupo y que su líder tenga la suficiente fuerza y carisma para hacernos sentir que les seguiríamos hasta la muerte, muriendo en defensa de sus canciones, por los siglos de los siglos, amén.