Texto: Cristina Muñoz
Fotos: Jorge Gordo

Isma Romero empezó en esto de la música con apenas 16 años. Por aquel entonces eran sus padres los que le firmaban las autorizaciones para que pudiera tocar en salas. Ahora, ocho años después ya tiene en el mercado dos discos, Antes de que esté prohibido (2014) con el que llegó a subirse al escenario acompañado de músicos de la talla de Carlos Tarque (MClan), Rubén Pozo, Juancho (Sidecars) y Ovidi (Los Zigarros); y Luminiscencia, publicado el pasado 13 de octubre, con la mano de Nigel Walker y el respaldo de Warner Music.

Su segundo álbum llega en un momento en el que ha aprendido a disfrutar y a vivir el día a día. Con en el que ha pasado por dos años de incertidumbre, de algunos noes y puertas cerradas que terminaron por abrirse al escuchar su rock positivo y enérgico. Un disco que, tal y como nos relata , “hace dos años no lo quería nadie”. Un tiempo en el que ha tenido que “pelear” y al tiempo ha aprendido que “las cosas buenas siempre cuesta conseguirlas”. “No hubiera sido lo mismo sacar el disco de esta manera que de otra”.

Y nosotros agradecidos estamos de todo ese esfuerzo y lucha que se han transformado en un disco al que auguramos un futuro brillante, con diez canciones que desprenden ‘buenrollismo’ y ganas de cantarlas a voz en grito. Y tiempo tendremos para hacerlo durante la intensa gira que llevará al valenciano a recorrer gran parte de la geografía española.

Fechas de la gira de presentación de Luminiscencia:

  • 20 OCTUBRE – MADRID (Fnac Parquesur) 19:00h
    Firma de discos + acústico
  • 21 OCTUBRE – MADRID (Fnac Plaza Norte) 19:00h
    Firma de discos + acústico
  • 28 OCTUBRE – ALFAFAR (Valencia) – Jornadas Culturales
  • 10 NOVIEMBRE – LEÓN – Sala Babylon
  • 11 NOVIEMBRE – VALLADOLID – Black Pearl
  • 17 NOVIEMBRE – TOLEDO – Sala Pícaro
  • 18 NOVIEMBRE – CIUDAD REAL – Sala Nice
  • 24 NOVIEMBRE – SANTANDER – Black Bird
  • 25 NOVIEMBRE – OVIEDO – Franel Rock
  • 1 DICIEMBRE – BILBAO San Miguel Music Explorers
  • 2 DICIEMBRE – BURGOS San Miguel Music Explorers
  • 2 FEBRERO – MURCIA Sala Musik
  • 3 FEBRERO – VALENCIA – Sala Wah Wah
  • 17 FEBRERO – MADRID Sala El Sol

ENTREVISTA CON ISMA ROMERO

Pregunta: Hay una frase en Héroes que dice “brindaré por los sueños que hoy son días”. ¿Se están cumpliendo tus sueños?

Respuesta: Esa canción hace referencia a muchas cosas. Realmente es como un torbellino de ideas y de experiencias. En la parte final de la canción es donde sale la luz, habla de que bueno realmente lo que estoy viviendo que cada día es un sueño, estoy agradecido por todo lo que tengo y para mí ya es un sueño ser feliz. Realmente todos esos sueños que son días ya los tengo cumplidos.

P: ¿Cómo has vivido este año? ¿Has sentido que por fin llegaba todo eso por lo que tanto has luchado desde que tenías 15/16 años?

R: En estos dos años han ocurrido muchas cosas, muchas puertas que se han abierto, muchas que se han cerrado, muchísimos noes. Y de eso habla el disco. Realmente todo lo que ha ocurrido es un aprendizaje, y yo lo veo así. Para mí las cosas, entre comillas, negativas que nos ocurren, son las que nos ayudan a formarnos como personas. A mí me han ayudado, por lo menos seguimos en el camino.

P: ¿Qué has aprendido y con qué te quedas de todo este camino que has recorrido desde que ibas de sala en sala con la autorización de tus padres para que te dejaran tocar hasta llegar aquí?

R: Pues lo que he aprendido es a disfrutar y valorar las cosas que van viniendo, ese es el premio. Porque muchas veces se me olvida y realmente es lo que te llevas, si no disfrutas cualquier cosa que hagas da igual lo que consigas en tu vida porque no tiene ningún sentido, no se queda el sentimiento de lo que vives, sino que vas viviendo como muchas escenas de tu vida y no disfrutas. Después de todo este tiempo y proceso y puertas abiertas y cerradas, ¿qué significa poder vivir de la música, de lo que te apasiona, que es como un regalo poder dedicarte a ello?

Lo valoro mucho porque, bueno, la vida tiene mucha magia pero con música es un plus. Y así es como la vivo yo y cada persona la vivirá desde el punto de vista en el que es feliz con lo que le late. En mi caso tengo que depender de muchas cosas, también doy clases de guitarra a niños. Pero lo que he intentado siempre es que tenga que ver con la música, que el tiempo que pueda dedicar sea a la música. Y eso ya es un regalo.

P: Durante estos años has dado con grandes músicos que han confiado en ti y en tu música y con los que has compartido también escenario: Rubén Pozo, Candy Caramelo, Urrutia, Tarque, Ovidi, Juancho y Nigel Walker han apostado por formar parte de tu historia. ¿Qué te han aportado todos ellos? y si pudieras elegir, ¿quién sería el que más ha creído en tu sueño?

R: Todas las personas que han pasado por mi vida son importantes, porque me han enseñado algo. Si me centrara en una no estaría haciendo bien las cosas, porque cada uno me ha aportado y me ha dado algo. Estoy agradecido por todos. Por todos los momentos en los que han pasado por mi vida, y lo que queden que sean muchos, ojalá.

P: ¿Cómo se creó el vínculo con Nigel Walker?

R: Le pasamos las maquetas de este segundo disco. Yo tenía muchas ganas de trabajar con él, pero no sabía de su disponibilidad ni le conocía, pero como soy muy pa’lante siempre decidimos pasarle el trabajo y le gustó. Y quedamos en una cafetería por el Palacio Real y hablamos de lo que tenía en mente, de lo que me gustaría trabajar con él… y bueno, como son las cosas que salen naturales, si vas de cara y vas con la verdad, las cosas sólo pueden salir bien. Por lo menos así han salido.

P: Y cómo ha sido trabajar con alguien que lleva tantos años en esto de la música. ¿Qué te ha aportado?

R: Siempre que preguntaba por ahí decían que era un productor exigente y que daba caña. Ha dado caña, pero ha sido un gran apoyo porque nos ha enseñado a trabajar bien las cosas y su exigencia ha servido para crecer como personas y músicos. Es exigente pero al mismo tiempo ayudaba y animaba. Y para eso quería trabajar con él, para crecer.

P: ¿Cómo es el salto de entrar a formar parte de una gran discográfica? ¿En qué has notado que cambian las cosas?

R: El mundo de las discográficas, como todo, es un poco que tú quieras o no entrar en él. Hay gente que prefiere otros caminos y son igual de maravillosos. Lo que quiero decir es que a día de hoy las discográficas no tienen un peso espectacular para defender o tirar pa’lante tu carrera. En mi caso, he tenido la suerte de que me hayan dado su apoyo, porque como me decían los que han sacado el disco “aquí llegan 200 maquetas diarias solamente para licenciar, y nosotros te damos la oportunidad para poder tener tu disco en las tiendas y tener un soporte”. Y así he podido sacar mi disco, que hace dos años era imposible, nadie lo quería.

P: Dices… “nadie lo quería”, entiendo que ha sido un proceso complicado. ¿Cómo ha sido la lucha? ¿Te llegaste a frustrar?

R: Totalmente. Soy humano y tengo mis sentimientos, y aparte soy una persona bastante sensible y me afectan las cosas. Pero gracias a esto he aprendido a saber cómo tomarme las cosas. Si no hubiera pasado por este proceso de dos años de noes, puertas cerradas, ver que la cosa no avanza, muy potente… no sería la misma persona que soy ahora. Realmente cuando confías en algo y lo sientes y lo haces para que la gente vea lo que hay… Las cosas buenas siempre cuesta conseguirlas, si todo el mundo pudiera hacer todo seríamos indestructibles. Gracias a esos dos años en los que he tenido que pelear he valorado muchas cosas, y no hubiera sido lo mismo sacar el disco de esta manera que de otra.

P: Has vivido cierta incertidumbre con el disco ya grabado y sin una fecha concreta de lanzamiento…

R: La incertidumbre es algo que tenemos presente todos los días. Nos encanta tenerlo todo controlado, queremos tenerlo todo ya y saber dónde vamos a estar el año que viene. Y eso es una mentira muy potente, el futuro no se puede planificar, y es lo que he aprendido, a vivir ahora y a vivir con lo que tengo, y lo que venga viene. Y lo que venga vendrá gracias a lo que estamos sembrando o a lo que tú estés dando.

P: ¿Llegaste a perder la esperanza o sentir que al final no salía adelante?

R: Claro, claro que lo piensas. Pero gracias a eso pude componer una de las canciones más importantes para mí que es Fogonazo de Luz. Y también he podido valorar, vuelvo a decirlo, lo que no estaba viendo. Me he sentido mal, me he sentido bien, me he sentido regular, de todas las formas. Pero es que es un sentimiento necesario para crecer, y es humano, si tú no pasas por esos procesos creo que te pierdes muchas cosas. Pero ahora de momento todo está bien, así que ya que tarde un poquito.

P: Bueno, hablemos de Luminiscencia. Has pasado de Antes de que esté prohibido, un título que parecía que expresaba una necesidad de hacerlo todo ya antes de que no dé tiempo a ello, a este álbum que transmite paz, tranquilidad, buen rollo… ¿Es así como te encuentras ahora a nivel profesional?

R: Tenía 19 años cuando empecé a grabar el primer disco. Y soy puro nervio, pero hace años lo era más y más, un caos total, y quería saber y planeaba lo que iba a hacer en los próximos cinco años. Y no. Ya está, eso se acabó porque no podía vivir así. Y la historia de este disco habla de esto, define muy bien estos dos años. Podría haber llamado al disco “Pa’lante” pero lo llamé Luminiscencia, me parecía más acorde (risas), porque es el poder que tiene un cuerpo de emitir luz en mitad de la oscuridad. Y esto es siempre seguir hacia adelante, hacia las cosas que nos pueden asustar. Y este disco aparte de eso, de tirar hacia adelante es un disco que llega en un momento en el que las cosas están más calmadas, todo tiene su tiempo y todo no lo puedes controlar. Y cuando lo quieres controlar es cuando te vas a la mierda. Y es la filosofía de este disco.

P: Hay mucha positividad en este disco, desde el nombre elegido hasta el sonido de las canciones, las letras… ¿También hay mucha realidad?

R: Claro. En el disco buscaba… No puedo decir una parte de mí porque solo tengo 24 años y a veces hablo como si tuviera 40. Pero es que me han venido bastantes años de golpe. He tenido la suerte de vivir muchas experiencias y hablo desde el corazón. Yo soy así y no tengo vuelta de hoja. Lo único que puedo hacer escribiendo canciones es decir lo que siento. Me cuesta escribir canciones, ¡imagínate si tuviera que inventarme también lo que tengo que decir, tardaría cinco años en hacer un disco!. Estas canciones hablan de la realidad, de cómo soy yo y me abro en canal a tope, aunque eso es complicado porque cuando entregas tu corazón juegas con las desventaja de que te lo puedan partir. Pero este disco habla de las tres cosas más importantes a las que les he dedicado todo mi tiempo y mi cariño en estos dos últimos años, que son la vida, los sueños y el amor. Algo tan obvio que se nos escapa y algo que todos compartimos.

P: Sobre eso quería preguntarte, ¿da miedo desnudarse tanto en unas canciones que van a escuchar tanta gente?

R: Es muy fácil para mí porque no tengo que aguantar ninguna careta ni ninguna pose de nada. Soy Isma Romero, soy así musicalmente y haciéndome unas lentejas. Me es muy fácil porque no tengo que llevar ninguna carga de tener que mostrar una determinada imagen, esto es o te gusta o no hay otra cosa. Es una forma directa de decir esto es lo que soy, y si no te lo crees ven a descubrirlo.

P: ¿Cuál es el tema que más te costó escribir?

R: Pues mira, la canción que más me costó escribir fue Héroes porque habla de un desencuentro. Cuando no te esperas algo de una persona y te engaña o te jode, pero al mismo tiempo como el disco es positivo, el estribillo da una vuelta y dice “gracias porque quizás existen héroes que pasan por una vez en la vida”. Esta canción me costó bastante, pero Fogonazo de Luz es para mí la más importante porque habla de que todas las personas son igual de especiales, y que todo el mundo puede llegar a hacer lo que quiera en su vida. Únicamente tienen que dejar despertar ese “fogonazo de luz”.

P: En Demasiadas Cosas dices que “llevas demasiado tiempo con las alas rotas”, ¿En estos momentos cómo están esas alas?

R: Esa canción habla de amor, del amor a la vida. Y habla de una relación, un poquito. Mis canciones son como un batiburrillo de ideas. Cuando dice “llevo tiempo con las alas rotas y no me alcanza para subir” quiero decir que llevo tiempo viviendo por encima de lo que puedo hacer y no me alcanza para subir porque no estoy viviendo el presente. Yo es que soy muy metafórico. Pero cuento una realidad personal, luego que cada uno la perciba y la viva desde su punto de vista. Y ahora estoy empezando a vivir como soy, y me siento muy a gusto.

P: Los medios tiempos y las baladas quedan casi relegados en este disco, ¿por qué? (sólo Sin Frenos)

R: Han salido así. El disco es una verdad y una declaración de intenciones . Y se expresa en el sonido esa garra, la fuerza y al mismo tiempo un hilo de paz y buen rollo en las canciones. No ha sido premeditado, ha salido así.

P: ¿Echas de menos algo en este disco? Algo, quizá, que digas quería que estuviera aquí y no está en ninguno de los diez temas. O lo que sea, vaya.

R: La verdad que para mí es un disco que es redondo. Creo que en el tiempo este disco va a ser uno de los más importantes de mi vida porque marca un antes y un después, aunque saque, ojalá, cuarenta discos. Aquí hay muchas canciones que creo que las voy a seguir tocando con cuarenta años.

P: Luminiscencia es un chute de energía, de fuerza, mucha guitarra… Y mucho Rock. ¿Vive el Rock un buen momento?

R: Hay sitio para todo. Lo que pasa es que a veces vivimos con muchas cargas y etiquetas de que esto no entra… pero hay sitio para todo porque el mundo es enorme. Imagínate la música, la música es algo que está en la libertad y en el viento y puede ocupar cualquier rincón. Hay sitio para el indie, para el flamenco… Realmente para las canciones hay sitio siempre en el corazón de todo el mundo. Para llegar a la gente siempre hay sitio, luego cada uno coge lo que necesita, no lo que es bueno o malo.

P: Haciendo un inciso, ¿hay cabida para los artistas más emergentes y rockeros en los festivales?

R: Los festivales hoy en día funcionan de la siguiente forma: si tú vendes entradas, entras. Si no, no. Entonces, a día de hoy a Isma Romero le queda mucho camino. Sí que apoyan, pero claro si no vendes no interesas. Por eso, para los que estamos empezando es una movida, porque tienes que vender sin tampoco tener un apoyo, hay que ganárselo. Cuando entras es cuando ya funcionas, pero sino búscate la vida. Es la realidad.

P: Volviendo a Luminiscencia, ¿sigue este disco la estela del anterior en influencias musicales (Tom Petty, Pereza, MClan, Fito…) o has ido descubriendo y adaptando algunas nuevas?

R: En este disco hay mucho de todo y mucho mío también… Quiero decir, lo que hay mío es lo que escribo y lo que canto. A nivel de influencias musicales hay de todo porque no estoy inventando nada ni pretendo inventar nada. Lo que quiero es dar continuidad a una generación de canciones, esa es mi prioridad por encima de todo. Y hay estilos que se meten mucho en todo. Yo no hago rock&roll, para mí el rock&roll es una forma de vida, pero yo puedo sacar un disco latino, con trompetas o un disco más ‘popero’...

P: Y por último, haciendo honor a uno de tus temas Todo lo que Espero, ¿Qué es todo lo que esperas a partir de ahora?

R: Lo que espero realmente es salud y mucho amor, y que las cosas vayan viniendo como tengan que venir. Creo que lo estamos haciendo muy bien y estamos en un momento muy bonito porque hay un disco muy guay y de mucha verdad, y espero que todo lo que venga tenga que ver con la luz. Y si tiene que ver con la oscuridad, como no manejo eso, tenemos que seguir pa’lante. Deseo que todo lo que venga, tenga venir como tenga que venir, de la mejor forma y disfrutándolo.